Final Fantasy que estas en los cielos...
Queda poco, menos de un mes, para que Final Fantasy XIII-2 salga a la venta en Europa y con ello se reinicie la eterna, y ya casi entrañable, polémica que surge con cada entrega nueva de la veterana serie de Square Enix. Muchos ven este capítulo como un dejà vu de Final Fantasy X-2 que recibió de galletas hasta en el carné de identidad sólo porque fue en su momento la primera secuela de un Final Fantasy y encima continuación de la décima parte que para más de uno había sido el bautismo en la serie y hasta en el género JRPG.
Ahora se parte desde otra perspectiva, pues Final Fantasy XIII fue bastante criticado y las espadas están en todo lo alto con XIII-2 y no falta el que sostenga que desde Final Fantasy XII la serie ha muerto, que ya no es lo que era, que tal y pascual… A todo esto yo pregunto: ¿seguro?
Final Fantasy X-2, Final Fantasy XI y Final Fantasy XII para bastantes forman el salón de la infamia de la serie rolera, se consideran entregas menores o que nunca debieron existir, el primero porque tuvo la desfachatez de continuar el décimo, el once porque fue online, y el decimosegundo porque variaba por completo el esquema clásico. A ellos se les unió Final Fantasy XIII, también vilipendiado y destrozado a placer por una panda de ultra conservadores que no ven más allá de Final Fantasy VII o X, entregas por las que empezaron muchos de los que se denominan “auténticos fans de Final Fantasy”.
Pero veamos, ¿tan malos son esos capítulos? No, no lo son, sencillamente varían algo en el sistema de siempre, o en el caso de Final Fantasy XI sufrieron la novatada de entrar en un territorio inexplorado y con mucha competencia como son los RPG online.
Final Fantasy X-2 es puro Final Fantasy en el combate, con un modo de profesiones y el sistema de Batalla en Tiempo Activo que ya usáramos en todas las entregas hasta Final Fantasy X que impuso un sistema de combate basado en turnos estáticos que hizo más mal que bien. Luego criticaron que Yuna y sus compinches pudieran saltar en ciertas partes de los escenarios…Cloud Strife de Final Fantasy VII, por ejemplo, también saltaba. Se criticó que sólo hubiera tres personajes para formar grupo de combate, algo así como en el primer Final Fantasy o Final Fantasy III. Después vino lo de estar dividido en misiones, lo de las canciones o hasta tener las desfachatez de decir que era un juego para chicas porque no había personajes masculinos que controlar… En fin, un reguero de tonterías.
Final Fantasy XII y Final Fantasy XIII ya son harina de otro costal pues presentan estilos bastante diferentes, pero aún así, cuando estamos en el tiempo en que la gente no se cansa de decir “¡Hay que innovar!” o “¡Los juegos han de evolucionar y dejar de ser siempre lo mismo!”, pues van los de Square Enix y lo hacen, y ala, ya la hemos liado parda, a los parroquianos no les gusta como han aplicado la innovación y la evolución en la serie. A partir de aquí se sentencia que Final Fantasy ha muerto, o se ha prostituido por el afán de dinero de unos cuantos. Vaya, que según parece con algunos juegos hay que innovar y a otros hay que dejarlos tal cual son para los restos. Personalmente considero que si había que darle un aire nuevo a Final Fantasy no se pudo hacer de mejor manera que con la decimosegunda y decimotercera entregas.
Final Fantasy XIII-2 despertará viejos fantasmas en el sector más conservador, seguro, volverán a lanzar bilis como para llenar una piscina olímpica y se sentenciará su muerte por trillonésima vez, sin embargo esta vez, como todas, volverá a ser otro Final Fantasy con sus cosas buenas y malas, y después de probar la demo estoy seguro que más de uno se quedará a cuadros, será algo grande, y lo peor es que se está juzgando a este juego sólo por traer reminiscencias de otro que fue también despreciado injustamente. ¿Final Fantasy ha muerto? No, ha cambiado, pero se encuentra con la intransigencia de muchos que no quieren aceptar que la era de PSX y PS2 de la serie ha pasado a mejor vida.
