La censura, de nuevo. El caso The Last of Us

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter

La actuación de sus responsables no ha sido precisamente ejemplar.

La censura, ese incendiario fenómeno. En el mundo del ocio electrónico actual, normalmente nos llega en forma de noticias lejanas: Alemania prohíbe tal o cual juego, Australia tres cuartos de lo mismo. Y nos molesta desde la distancia, esperando en secreto que no se atrevan a tocarnos un pelo, o nos reímos de los que la sufren, pero no nos afecta realmente. Al fin y al cabo, aquí hace tiempo que superamos los remilgos, y si en el cine patrio nos sale a cuatro tetas por película, asumimos como un dogma que es de justicia que no nos toquen los videojuegos. Por eso ahora, con el caso de la censura en la versión PAL de The Last of Us, la cosa ha cambiado. Y puedo entender hasta cierto punto a desarrolladora y distribuidora, Naughty Dog y Sony respectivamente. Pero no, en absoluto, el método seguido.

A la izquierda, lo que ve un jugador europeo. A la derecha, el multijugador de la versión US. Fuente: Movie-Censorship

Poca transparencia

En primer lugar, por ser lo más llamativo y de paso lo más vergonzoso, no entiendo que Naughty Dog y las divisiones europea y alemana de Sony no fueran claras desde el principio. El cliente tiene derecho a saber lo que consume, que está pagando por un juego limitado en algún sentido y que puede importarlo de otra parte si le viene en gana. Y los responsables del producto, por tanto, tienen la obligación (moral, si se quiere) de proporcionar todos los datos necesarios sin esperar a que nadie pregunte, cosa que no ha pasado en esta ocasión.

Además, sabiendo que desde que se inventó internet estas cosas se acaban descubriendo, cualquier intento de ocultar la verdad solo es una compra temporal de tranquilidad. O una forma de asegurarse los primeros miles de ventas, lo cual es un tanto mezquino. En cualquier caso, al ser interrogada al respecto de la censura la compañía no ha negado la evidencia, así que, ¿por qué no ser legal desde un primer momento?

Tampoco puedo entender por qué no se dice claramente qué entidad reguladora local ha demandado una rebaja en el nivel de violencia, que es lo que aduce Naughty Dog para justificar el cambio. En Europa hemos disfrutado de experiencias mucho más violentas; véase God of War, donde arrancarle la cabeza a una Gorgona con las manos es el pan de cada día, aunque algo de censura también hubo. Sin embargo, la ISFE (responsable de la calificación de los videojuegos en la mayor parte de Europa, no así en Alemania, donde decide la USK) siempre ha calificado estos juegos como PEGI 18 y a otra cosa, ¿por qué en este caso no hay suficiente con eso? Ya sea por la regulación alemana, la australiana o cualquier otra, los usuarios deberían saber quién es el responsable de que su versión del juego sea distinta, más allá de la esquiva explicación de que hay que “adaptarse a las culturas locales”.

Ya en God of War I, los europeos (derecha) no pudieron saber lo que era sacrificar a un soldado vivo. Fuente: Movie-Censorship

Finalmente, un par de preguntas: ¿por qué censurar únicamente el modo multijugador y dejar toda la violencia del modo historia intacta? Y también, ¿por qué negar categóricamente que vaya a haber un parche que arregle el desajuste, aunque sea tan solo en los países cuyas autoridades lo permitan? ¿Acaso es tan difícil?

Aun así, comprensible hasta cierto punto

Por otra parte, acepto que Sony quiera ahorrarse costes al distribuir la misma versión en toda la región PAL. De verdad. Ahora bien, se hace necesario volver al punto inicial: si se imponen cambios, por el motivo que sea, el usuario tiene que saberlo para hacer una compra totalmente consciente. Puede que a mí no me importe no poder arrancarle el brazo al enemigo, pero tal vez a otro, por qué no, le arruina totalmente la experiencia. Esto ya es totalmente subjetivo.

En resumen, los jugadores (adultos, se asume) tienen derecho a exigir el producto que la compañía tenía en mente crear en un primer momento, sea éste con tripas o sin tripas. Entiendo que no quieran aceptar imposiciones que, por si fuera poco, parecen venir de otros países. Comprendo que uno se sienta estafado sabiendo que Naughty Dog y SCEE han preferido asegurarse unas semanas de tranquilidad y vender todo lo posible antes que decir la verdad.

Lo que nunca verán los jugadores de la versión PAL. Fuente: Movie-Censorship

Incerteza ante el futuro

En cualquier caso, es posible que se avecine un peligro: que la costumbre de distribuir una versión común para cada mercado (América, Europa y Asia), tal como afirma la misma Sony en perfecto alemán que ocurre actualmente, se convierta en tendencia. Con santuarios de lo intachable como el país germano acechando, casos como el que nos ocupa podrían seguir pasando de forma indefinida, y de nada serviría que cada cual tuviese sus propias leyes. Al final, siempre se impondría la más restrictiva. Si se diera finalmente este escenario, será mejor que desarrolladores y distribuidores sepan estar a la altura, a diferencia de lo ocurrido con The Last of Us, y apliquen la transparencia para variar. Y que los jugadores sigan exigiéndola.

Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.